La Federación de Empresas de Venta a Distancia (Fevad) ha publicado un resumen informativo de las cifras del comercio electrónico correspondientes a 2015. Más allá del crecimiento continuado de la facturación del comercio electrónico —lo cual no es ninguna sorpresa—, el informe contiene estadísticas reveladoras que resultan útiles para desarrollar una estrategia de comercio electrónico.
Un importante margen de crecimiento en las compras a través del móvil
En 2015, más de 34,7 millones de franceses realizaron compras por Internet, lo que representa el 79 % de los usuarios de Internet, generando una facturación de 62 000 millones de euros (estimación de 2015). Los ordenadores, ya sean de sobremesa o portátiles, siguen siendo el principal medio para comprar por Internet, aunque los dispositivos móviles están ganando terreno de forma significativa. El 23,5 % de los usuarios de Internet realiza compras a través de tabletas, y más de uno de cada diez ha realizado una compra utilizando su teléfono móvil (10,7 %). Aunque el comercio móvil está creciendo —pasando de 4.000 millones en 2013 a 6.400 millones—, cabe preguntarse por su relativa debilidad. Más de la mitad de la población francesa posee actualmente un smartphone, y estos representan ya más del 84 % de las ventas de teléfonos móviles (véase esta encuesta). La razón por la que se realizan tan pocas transacciones a través del móvil se debe, sin duda, a que muy pocos sitios web están optimizados para el comercio móvil, es decir, diseñados con un diseño adaptativo o vinculados a una aplicación específica. Sin embargo, las compras a través del móvil dependen en gran medida de la facilidad de uso y de la accesibilidad de la información sobre los productos. Además, los sitios web líderes (Amazon, Cdiscount, FNAC, etc.) representan el 21 % de las transacciones móviles; esto se debe, sin duda, a que han sabido adaptarse adecuadamente al comercio móvil.
El multilingüismo: una oportunidad real
En comparación con nuestros vecinos europeos, el comercio electrónico francés tiene un importante margen de crecimiento. Así, la facturación del comercio electrónico francés representa menos de la mitad de la generada por el Reino Unido en 2015: 143 900 millones de euros frente a los 62 400 millones de Francia. En general, Francia va a la zaga, y las razones de ello residen menos en las infraestructuras —por ejemplo, nuestra banda ancha «triple play» se encuentra entre las más baratas de Europa— que en los hábitos digitales. En lo que respecta a las empresas que compran y venden por Internet, por ejemplo, el barómetro de la Fevad muestra que Francia ocupa el décimo puesto, con apenas una cuarta parte de la población que realiza compras en línea y solo un 15 % que vende por Internet, muy por detrás de Dinamarca, Austria, los Países Bajos y el Reino Unido. Podemos lamentar esta situación, pero también podemos verla como una oportunidad. Con una página web bilingüe en francés e inglés —que es lo mínimo imprescindible—, una pyme puede dirigirse no solo a nuestros vecinos al otro lado del Canal de la Mancha, sino también a todos los países nórdicos donde se utiliza el inglés a diario.
La comunicación multicanal y multilingüe allana el camino hacia oportunidades de negocio reales para las pymes francesas que comercializan bienes y servicios en los mercados B2B o B2C. Esta estrategia implica la implementación de un PIM (gestor de información de productos) que unifique y garantice la fiabilidad de la información de los productos, haciéndola accesible en todas las plataformas y en varios idiomas.