hero background quable-dark
hero background quable-dark

Tras la «historia de amor» del CRM, ¡el mundo del marketing se está enamorando del PIM!

Tras la «historia de amor» del CRM, ¡el mundo del marketing se está enamorando del PIM!
Tras la «historia de amor» del CRM, ¡el mundo del marketing se está enamorando del PIM!

2.3 mil millones de transacciones online en 2022 (estudio de la FEVAD): no hay duda de que el comercio digital está en pleno auge. Durante los últimos 20 años, las ventas en línea han crecido de forma constante, al igual que el número de minoristas digitales. Con una competencia cada vez más feroz, la experiencia del cliente se ha convertido en la piedra angular de cualquier estrategia de ventas que se precie. Para lograrlo, las empresas aprovechan la información obtenida de las interacciones con sus clientes: así nació el CRM.

Si bien el CRM permite personalizar las interacciones con los clientes, no puede haber cliente sin una compra. Y antes de convertirse en cliente, existe la fase de descubrimiento y recopilación de información sobre los productos que se ofrecen. Este primer contacto con el producto constituye la base de la experiencia del cliente. Entonces, ¿cómo podemos mejorar esta experiencia del cliente en el momento preciso en que descubre qué es lo que distingue a un producto? Hoy en día, es el PIM (gestor de información de productos) el que hace que esta etapa se desarrolle sin contratiempos: se ha convertido en la nueva herramienta indispensable para los equipos de marketing.

Del mismo modo que el aumento del número de clientes llevó a la creación del CRM para sustituir a las hojas de cálculo de Excel de antaño, el incremento del número de productos en oferta ha dado lugar, a su vez, al PIM. A medida que ha crecido el volumen de productos, también lo han hecho los retos que plantean la organización, la agrupación y el almacenamiento de información en las bases de datos de productos. Un número cada vez mayor de productos que vender implica, inevitablemente, un aumento exponencial de la cantidad de datos que hay que procesar.

  • Al reunir los datos de los productos en un único lugar, accesible para todo el equipo de marketing en cualquier momento, el PIM facilita el trabajo a los equipos que gestionan decenas, cientos o miles de productos.

De hecho, las empresas necesitan ahora herramientas de gestión eficientes, de alto rendimiento, operativas y robustas —como un PIM— para mejorar la productividad en la gestión de datos de productos.

El CRM se ha convertido en una herramienta esencial para recopilar la mayor cantidad posible de información sobre un cliente y enviarle el mensaje adecuado en el momento oportuno. Del mismo modo, la cantidad de datos disponibles sobre un producto está aumentando: los contenidos multimedia y el texto deben resultar atractivos para el cliente y transmitirle confianza para que realice la compra. La riqueza, la organización y la disponibilidad de estos datos son fundamentales. De hecho, ciertos datos son ahora imprescindibles para cerrar una venta:

  • los datos sobre «alérgenos» en el sector alimentario, que se refieren a una preocupación sanitaria real,
  • los datos sobre «tejidos» en el sector de la moda, relacionados con alergias o consideraciones éticas que son importantes para los compradores,
  • la información sobre «actividades infantiles» en el sector turístico, sin la cual los padres no reservarán sus próximas vacaciones.

¡Una información incompleta o no disponible equivaldría a ceder la venta a la competencia!

M6-logo.png

Más vale que sobre a que falte: la información y su exhaustividad son cruciales durante la fase de consideración para los clientes potenciales. La trazabilidad de los productos, la transparencia de los datos y la estandarización en todos los canales de venta garantizarán que los consumidores elijan tu marca y tus productos.

En un momento en el que se multiplican los puntos de contacto con el cliente, el CRM se enfrenta al gran reto de garantizar un diálogo fluido basado en los datos de los distintos canales que conectan a la empresa con el cliente. Por su parte, los datos de los productos deben estar disponibles de forma inmediata y al instante en todos los canales de distribución, al tiempo que se adaptan al formato de cada uno de ellos.

Mientras que el formateo manual solía ser una fuente de cuellos de botella y pérdida de tiempo, el PIM permite ahora la distribución automatizada de datos en cada canal seleccionado según reglas predefinidas. El tiempo ahorrado puede aprovecharse, por ejemplo, para explorar nuevos mercados… De este modo, el mismo contenido de los productos (descripciones, archivos multimedia, etc.) puede adaptarse a las necesidades de los distintos canales de venta y comunicación:

  • En línea: mercados online, plataformas de comercio electrónico, tiendas online,
  • Para medios impresos: folletos, catálogos, archivos PDF,
  • Para los mercados internacionales, gracias a la función de traducción integrada en el PIM.

Nacido —al igual que su hermano mayor, el CRM— de una necesidad operativa surgida en primera línea, el PIM también se ha convertido en una herramienta indispensable para hacer frente a los retos actuales del comercio electrónico y el marketing. Sin un producto, no hay clientes: la experiencia con el producto debe ser impecable y facilitar la vida a los compradores, que no toleran ninguna frustración… Pero también debe facilitar la vida al personal, cuyo tiempo debe dedicarse, ahora más que nunca, a tareas de alto valor añadido.