Para anticiparse a su ecosistema o adaptarse a él, las empresas buscan herramientas cada vez más innovadoras, fáciles de usar y de alto rendimiento que satisfagan las necesidades empresariales expresadas por sus equipos.
Las ventajas de una solución SaaS
El modelo SaaS ofrece numerosas ventajas, ya que permite a las empresas responder más rápidamente a las solicitudes de los equipos mediante la implementación de una solución en ciclos cortos y dentro de un presupuesto controlado, para simplificar el desarrollo de nuevas estrategias y beneficiarse al mismo tiempo de una mayor escalabilidad: nuevas funcionalidades, mejoras en la usabilidad, etc. Con una participación mínima o nula del departamento de TI y sin necesidad de un trabajo de desarrollo específico, los conocimientos técnicos ya no son un factor clave para el éxito, sino que respaldan un enfoque basado en proyectos y totalmente centrado en el negocio.
Desde la perspectiva del integrador, el SaaS supone un gran reto, ya que requiere una nueva filosofía y nuevas metodologías de proyecto. Los integradores se están reinventando y rodeándose de consultores que cuentan con un profundo conocimiento del entorno y de las habilidades empresariales, y que son expertos en gestión del cambio.
Sí, pero ¿significan los proyectos más cortos y el menor desarrollo a medida menos negocio para un integrador?
Tenga la seguridad de que la respuesta es no, y veremos cómo el SaaS es un auténtico activo para los integradores.
El SaaS es la solución perfecta para los integradores
El SaaS permite a los integradores:
- Garantizar mejor el éxito y el cumplimiento de los plazos de los proyectos,
- Aumentar el número de proyectos simultáneos optimizando los recursos y manteniendo al mismo tiempo el mismo nivel de calidad y eficiencia,
- Diversificar su oferta de servicios de asistencia aportando conocimientos más funcionales que técnicos,
- Ofrecer perfiles de expertos más valorados por los clientes,
- Beneficiarse de un mejor apoyo por parte del proveedor de software en cada etapa,
- Y, por último, pero no menos importante, establecer una relación a largo plazo con el cliente teniendo en cuenta el trabajo que se llevará a cabo en los próximos años,
- y ampliar su colaboración en la implantación de nuevas herramientas.
Conclusión
Soluciones de PIM, comercio electrónico, CRM, nóminas, RR. HH. y BI: cada vez son más las aplicaciones que ofrecen un modelo SaaS y que atraen a las empresas, ya que permiten externalizar por completo la infraestructura, el mantenimiento, el alojamiento, las competencias y los recursos informáticos.
El SaaS supone una oportunidad real para que los integradores de sistemas dominen tecnologías más sencillas de implementar, ofrezcan un apoyo empresarial personalizado y asistencia sobre el terreno de forma continuada, al tiempo que avanzan hacia un modelo de ingresos más recurrente.